
Esta es una escena de toros, muy peculiar en las zonas rurales y altas de Perú, en donde se crían estos toros libres en el campo. Al verlos correr y brincar en manada, como seres libres y felices, no hizo más que provocar mi mente para recrearlos rapidamente en este dibujo a tinta que, luego en casa, terminé por retocar.
La naturaleza es muy sabia (¿será porque es una creación divina?), y todo lo bueno que existe en ella bien merece la pena ser pintado o dibujado o fotografiado. ¡Que lástima que la buena música no se pueda fotografiar, o pintar o dibujar!