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jueves, 22 de septiembre de 2011

Cuando un Cuadro está Listo

"Retrato de mi Padre"
del Profesor José Gutiérrez Infantas (1932)
Óleo sobre lienzo 60 x 60 cm aprox.
Aquí les presento otro de los lienzos de mi tío y maestro, el Profesor José Gutiérrez Infantas. El modelo para este retrato es mi abuelo (a quien nunca llegué a conocer de manera personal-una verdadera lástima-). Por las anécdotas de mi tío, supe que una vez que este lienzo estuvo por ser terminado, él lo llevó al atelier de la Escuela de Bellas Artes, (lugar en donde trabajaba como profesor) y donde el Director de Escuela, Don Daniel Hernández, le había dado un espacio para pintar; este beneficio se lo otorgaba, por cierto, al considerarlo uno de sus alumnos predilectos.

Recuerdo que el comentario de mi tío, al respecto, era de que el Profesor Hernández pasaba por el atelier cada mañana y observaba el cuadro por unos instantes para luego continuar su camino. Esa circunstancia sucedió por varias semanas; un buen día el Maestro Hernández se detuvo frente al lienzo y, mirando a mi tío le dijo: "Este cuadro ya merece una mano de barniz...comencemos por esa parte de la lección".

Con ese comentario entendió que su Maestro había dado por aprobado su trabajo. Así, alcanzándole los materiales, comenzó a enseñarle acerca de las proporciones para la fabricación de sus propios barnices.

Esa era la antigua manera de decirle a un alumno que sus cuadros ya tenían un buen nivel y que estaban listos para la exposición.     

jueves, 21 de enero de 2010

Mi Profesor de Pintura y Dibujo

Autorretrato de mi tio y profesor José Gutiérrez Infantas


Bodegón por el profesor José Gutiérrez Infantas

Quiero aprovechar esta oportunidad para presentarles "en sociedad" al que fue mi profesor de pintura y dibujo. Por cierto, el profesor José Gutiérrez (debo mencionarlo), era hermano de mi padre y, creo yo que ese afecto filial nos hizo estar más cerca para poder entendernos como alumno y discípulo. Por cierto, era un profesor muy estricto, pero valió la pena haber sido educado en artes por él. Siempre lo consideraré un excelente maestro y su recuerdo me trae gratas memorias de sus enseñanzas.

Era una persona muy singular; estoy seguro que si aún viviera no le hubiese agradado que le hiciera publicidad; esas cosas no le gustaron nunca. Siempre prefería que sus obras hablaran por él.

Estos dos cuadros suyos, que presento en mi blog, solo son un homenaje a su memoria. El primero de los cuadros, su propio autorretrato, tiene un vívido comentario de mi parte. Recuerdo que un dia de verano de 1976 llegue a su casa para recibir las clases de pintura en su atelier, cuando llegué a la puerta lo encontré parado entre su caballete de pintura (al que yo veía desde atras) y un gran espejo. En ese instante no entendí que era lo que estaba haciendo mirándose al espejo; recién cuando me acerqué pude observar su retrato sobre el lienzo, al que ya le estaba dando vida. Fueron unas excelentes clases observándolo desarrollar esa pintura.

El cuadro del bodegón, de corte hiperrealista, también fue otra clase magistral para mí. Recuerdo que mientras lo pintaba me iba explicando el color, sus matices, sus sombras y el tratamiento de los contrastes.

Me he sentido muy afortunado de haber podido aprender de la forma en que fui enseñado. Es por ello que en el transcurso de mi blog haré algo que él detestó mucho en vida: "que le hiciera publicidad". Pero creo que es un merecido honor que se lo tiene bien ganado.